miércoles, 12 de julio de 2017



Si se puede prevenir, no es un accidente.


Así reza el slogan de una campaña publicitaria de mi país que trata de prevenir los accidentes de tránsito. Pero en este caso, el "accidente" va más allá de serlo.
Suicidio..."13 reasons why" me dio la llave para pensar en este tema, y hoy escribiendo un mail a una ONG que trata el tema, terminé cayendo en la cuenta de que esa palabra ha sido una especie de "estigma" en mi vida desde que tengo uso de razón. En mi familia paterna hubieron casi mas suicidios que muertes "naturales".  

De hecho en mas de una ocasión vi a mi papá con su 38 largo (una herencia maldita que quedó de su padre, pero que dejaré para otro momento). Lo veía con el revólver en sus manos, en intentos desesperados por mostrar vaya a saber que cosa...atención supongo, pedir perdón a su manera, una manera que vamos...para una niña que lo ve definitivamente no es la idea de crecer en un ambiente "sano". Quizás por ello es que a veces resulto ser tan "histérica" y tan demandante, porque fue la forma en la que aprendí a pedir atención.
Y también hoy caí en la cuenta de que dos padres, de diferentes amigos y en diferentes circunstancias decidieron quitarse la vida.
Entonces me pongo a pensar...¿que lleva a una persona a ese estado?. Y leí algo que me pareció mas que acertado (porque yo también lo viví a mi forma) No es que uno se quiere morir, es que uno necesita dejar de vivir de ese modo. 

Te das cuenta? no es morir lo que se busca, es un grito desesperado y silenciado desde lo mas profundo de las entrañas. Es un no saber como salir del pozo, es una angustiante sensación de ahogo, de querer sacarte esas manos enormes que te están apretando el cuello pero seguís sin saber como hacerlo.
Es como que en ciertos momentos no tenes la capacidad de ver las cosas de otro modo, ves todo gris, gris gris, hasta que ya ni el gris ves y te quedás en silencio, un silencio que a veces se vuelve eterno y sin vuelta atrás.

Pero si hay opciones, y podes decirme "las busqué, no las hay, o yo no pude encontrarlas" y lo que yo te puedo decir es que buscaste en el lugar equivocado. Y a veces, justo en el lugar en donde no buscaste, ahí está la solución. Los libros de autoayuda te dirán "están en tu interior" y ahí te viene una bronca monumental y querés tirar todos los libros de autoayuda a la mierda y tenes razón..pero...la peor de las respuestas sigue siendo la mas certera. Si...la respuesta está en tu interior. ¿Y como mierda es que en mi interior no encuentro nada? ¿ Mi interior me está saboteando? No y si...La verdad es que no lo estás escuchando, la verdad es que estás tan cerrado en no ver mas allá de lo oscuro, que no hay manera de que de verdad te pongas a escucharte. La única verdad es que en este instante preciso, en este segundo en donde acabas de tomar aliento, allí mismo, no hay "problema". Lo que hay es una proyección a futuro de todo lo que sentís, de todo ese dolor, de toda esa soledad, de todo ese miedo, miedo, miedo incontrolable que te ciega. 
Que como lo sé? porque yo estuve ahí. Yo estuve en esa soledad inmensa de angustia, de llanto, de dejadez, estuve en ese lugar oscuro en el que lo único que le rogaba a Dios (y no es que sea ree católica, es que uno se acuerda mas de Dios en esos momentos de desolación) pero como te decía, lo único que le rogaba es que al otro día ya no me despierte, ya no quería vivir mas, ya no quería sufrir mas ya estaba cansada, era como remar contra la corriente día a día. Estaba cansada de escuchar a mi madre decir "que te pasa?" o una de las peores frases que escuché en mi vida, la de mi padre "me decepcionaste, creí que eras mas fuerte". Mas fuerte??? mas fuerte que quién? es que todavía hay que seguir pensando en "dar con la talla"?. Pero Dios no me escuchó, y yo seguía despertando al otro día, y al otro. Había dejado de comer, estaba "flaca" como quería, pero totalmente insana, horrible, no me servía estar flaca así (si...también tuve episodios de bulimia y anorexia en mi adolescencia, pero de mi adolescencia habían pasado muchos años ya, pero eso algo que te acompaña toda la vida creo...). Pero sigo...estaba cansada de vivir...pero de vivir ASÍ. Y un día, con ayuda, empecé a levantarme (sin ganas), y empecé a arreglarme (también sin ganas) y me empecé a mirar al espejo y a sonreír (con menos ganas aún), y fui saliendo, de a poco, muy de a poco. terapia sicológica, amigos, mi incondicional familia, fármacos que dejaban el corazón a 320 km/h.

Y ahí fue cuando decidí: NUNCA MAS, PERO NUUUUUNCA NUNCA DE LOS JAMASES  voy a volver a ese lugar. Porque? simplemente porque no me lo merezco, no merezco estar triste, no merezco sufrir. Y vos? VOS TAMPOCO. Te dejó tu novio? te engañó tu marido? perdiste el trabajo? tu familia no te quiere? perdiste un hijo? se te murieron tus padres?. Dejame decirte algo, a mi también me dejaron por otra, a mi también dejaron de elegirme, a mi también me hicieron mierda, me dejaron echa polvo, me maltrataron, me insultaron, me destrozaron el alma en mil pedazos, también se me murió mi padre en una enfermedad angustiosamente larga y me pasaron mas cosas feas de las que quisiera acordarme. Pero no basta!! nada de eso basta para querer abandonar la vida. Cerrá los ojos un instante: buscá el mar, sentí el olor de la sal, escuchá las olas, sentí el viento en tu cara. Eso estar vivo!! De verdad querés abandonar eso por un pensamiento equivocado? Porque si, tu pensamiento es absolutamente equivocado, y de donde estás SE SALE, Y se sale fuerte, mucho mas fuerte, con otras armas que no son las que comprás, son armas de vida. No te quedes quieto, no te quedes quieta, habla, habla con quien sea, y si ese quien sea no te ayuda, seguí buscando, creeme que la persona con la "varita mágica" existe, creeme que hay alguien que si te va a saber escuchar y va a ayudarte a limpiarte las heridas. 
Para empezar, yo de este lado estoy. Así que siempre podés ContarMe, no prometo hacer magia, pero si prometo INTENTARLO. 

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